A LA LUZ DEL SOL
Supongo que hay gente para todo, pero al que suscribe le es difícil entender cómo se puede vivir en esos paises, en esas tierras en donde el sol y su llegada es una auténtica fiesta por lo ausente que suele estar. Que no lo entiendo, vamos. Ya sé, los días de lluvia, los de otoño... todo eso está muy bien pero por poco tiempo. Yo quiero y necesito el sol, mi sol, su luz, su caricia en mi cuerpo, sus besos en mi ojos. No sé que tendrá pero desde luego da una fuerza especial, unas ganas de irradiar e imitar esa misma luz, como si te convirtieses en un reflejo de él mismo.
Hoy salí a pasear. De pronto (parece una tontería, pero es cierto) me di cuenta de que lo había olvidado; me senté en el sitio más silenciosos y relajado que pude encontrar y entregué mi cuerpo a sus "brazos". No pensaba en nada, sólo en sentirlo, en saber que estaba entrando en mi y que yo era para él como él para mi; yo era su astro rey como él el mio. El bienestar se fue adueñando de mi y la sangre parecía fluir con más fuerza: las baterías de mi cuerpo se recargaban. Paz, fuerza, energía. Aún me dura su calor. Me siento bullir como hacía tiempo que no me sentía. Sé que voy a VIVIR, aunque sea por estas pequeñas grandes cosas, voy a VIVIR (con mayúsculas) y llenar mi vida (¡mi nueva vida!) de esa luz y esa fuerza; y la regalaré al mundo entero, a todo aquel o aquella que quiera recibirla con los brazos abiertos y, a los que no, los abrazaré fuerte, fuerte hasta derretirlos e infiltrarles la VIDA.
Hoy salí a pasear y volv vivo, dispuesto a amar. ¿quién da más...?
Gracias, mi sol.

